domingo, 13 de septiembre de 2026

IGNORANTES FELICES

 


Artículo publicado el domingo 13 de septiembre en la sección de Opinion en el periódico La Provincia de Las Palmas de Gran Canaria

Han pasado los años y lo duro es comprobar como los resultados de las últimas pruebas PISA, han dado la razón a todas las advertencias que se han venido dando a lo largo de décadas por diferentes profesionales e instituciones que llevaban manifestando los bajos niveles de comprensión, madurez y resolución de problemas en nuestro país, que son tan necesarios para desenvolverse en una sociedad tan plural, competitiva y cambiante como la nuestra.

De nada sirve consolarnos que la caída del rendimiento de los estudiantes en lectura y matemáticas haya sido un descalabro a nivel global en los países de la OCDE, y recordemos que ya en el informe de 2023 los resultados de los estudiantes de 15 años a los que se les hizo la prueba estuvieron por debajo de la media general. De nada sirve que miremos dentro del montón de la cola, a ver quién está peor para señalar y criticar el trabajo realizado, pero lo cierto es que aquí nadie puede tirar la primera piedra para quedar excluido de su responsabilidad.

Hemos creado entre todos a idiotas e ignorantes felices, que descubren el océano atlántico cada vez que les viene una información en la que se requiera unos conocimientos que debían haberse adquirido en su proceso básico de enseñanza. Estos serán los que voten las próximas elecciones (¿Qué Dios nos coja confesados!) sin información contrastada, manipulados por las distintas redes sociales y sobre todo y lo más triste, sin valorar los sacrificios realizados por el pueblo español para alcanzar la democracia y la libertad que tenemos.

Con la Educación en España podemos decir que entre todos la mataron y ella sola se murió.

Hay muchos profesores que se ven satisfechos y reflejados con los actuales resultados de PISA, pues es reflejo de lo que están sufriendo en las aulas y ya que ellos no pueden hacer nada contra el sistema establecido, que sean los resultados de la desidia, y falta de soluciones efectivas para enmendar todo este desastre. Ellos han cumplido con lo que se les ha asignado, a su manera, según la legislación educativa. No han tenido la formación necesaria para mover, motivar y poner la Educación donde debe estar y tampoco han tenido el apoyo de las familias y administración educativa y sociedad cuando se les ha pedido su colaboración.

Como decimos siempre, lo que no se evalúa, se devalúa y la Educación debe evaluarse permanentemente, pero no solo en comprensión lectora, Matemáticas, Ciencias, idiomas, etc., sino en la nefasta participación y el papel que están teniendo las familias en los centros educativos de sus hijos,. Todo aprendizaje requiere una constancia y sacrificio.

Entre todos, he dicho entre todos hemos empujado a la Educación proa al marisco y ahora vemos titulares en periódicos de “caída histórica del rendimiento”. Somos unos hipócritas si consideramos que el problema no es de cada uno de nosotros y como siempre la culpa es del otro.

Las reflexiones sobre estos resultados, están hechas desde hace muchos años, solo hace falta que se pongan las pilas todos los que intervienen en la Educación, como son los alumnos, los docentes, las familias, las administraciones educativas y el resto de la sociedad dando el ejemplo necesario, para conseguir que todo esto cambie, como por ejemplo que los padres quieran que su hijos aprendan y aprueben con el trabajo diario, estudiando lo que necesitan para mejorar los resultados, evitando que quiera que su hijo apruebe sin tener ni idea de la materia que corresponda.

Los niños en la actualidad ya están acostumbrados a la ley del mínimo esfuerzo, pretendiendo que venga la santa actuación de su familia para cambiar los resultados, sin disparar un sello durante el curso. En las aulas se está consintiendo absolutamente todo. Los profesores tienen miedo a tomar las medidas necesarias para revertir las faltas de respeto y mala conducta, por no enfrentarse a unos padres quejicas agresivos verbal o físicamente, que no hacen otra cosa que protestar por nimiedades, que no ayudan en nada al crecimiento y madurez de sus hijos.

Analizar todo lo sucedido y piensas que los resultados que hemos tenido es consecuencia, de toda la estupidez que está imperando en nuestra sociedad, en donde se valora más al malo malote, que al niño que trabaja, se esfuerza y es respetuoso con los que le rodean.

Muchos alumnos piensan que sus padres van a estar siempre ahí, cubriéndoles las espaldas hagan lo que hagan incluso en la Universidad y algunos en el ámbito laboral.

Los resultados son lo que hemos conseguido entre todos, sin dar el verdadero valor a lo que supone una educación completa en casa, en el colegio y en la calle. Si no se consigue valorar la educación, tendremos generaciones que se van a poder manipular y no tendrán acceso al conocimiento necesario para progresar.